EL CORO DE JÓVENES DE MADRID VUELA POR PRIMERA VEZ. DESTINO: ¡SUIZA!

Martes 8. El Coro de Jóvenes se prepara para una de las aventuras más emocionantes que ha vivido desde que comenzó su trayectoria coral

5.30am. Una marea de jóvenes con camiseta azul por bandera y la música como himno nos preparábamos para emprender un viaje que, sin duda alguna, iba a marcar nuestras vidas. Todo parecía un sueño, sabíamos que no lo era, pero si así era, no queríamos que acabase nunca.

1pm. Tras un vuelo que se hizo corto (acostumbrados a nuestros míticos viajes en bus), por fin llegamos a Basilea… ¡Qué bonito era todo! Parecía sacado de una película. Llegamos a la plaza de la Catedral de Münster, dejamos nuestras maletas en Bischofshof y nos pusimos en marcha hacia Uni Mensa: zeit zum essen!

5pm. Tras una deliciosa comida y un agradable paseo posterior por los alrededores de Basilea, donde pudimos cruzar el río Rin en barca, llegó uno de los momentos más esperados por todo el coro. ¡Las familias anfitrionas venían a recogernos! Teníamos muchas, pero que muchas ganas de conocerlas…

Miércoles 9. Conociendo a los demás coros participantes

8.45am. Tras una tarde (y en algunos casos hasta bien entrada la noche) enriquecedora con nuestras familias el día anterior, era el momento de conocer a algunos de los coros participantes en el festival en Katholische Kirche Muttenz con varios miniconciertos. ¡Qué nivel! ¡Qué ritmo! ¡Qué buena música!

11am. Con las debidas presentaciones hechas, nos fuimos con el coro de Muttenz a preparar dos obras en común que esa misma tarde cantaríamos: “Nawba Isbahan” y “Baselbielt”. Lo pasamos en grande, enseguida hicimos piña, ¡y hasta aprendimos alemán!

7.07pm. Un ensayo y una comida después, ambos coros nos pusimos en marcha hacia Liestal, donde se celebraría a las 7.30pm el "Opening Concert" en Die Stadtkirche St.Martin. Aquél fue el primer concierto ante público suizo de los muchos que vendría después... Y para poner la guinda a un día muy distinto al que estamos acostumbrados acabamos cantando todos los coros a las puertas de la iglesia. ¿Os imagináis una batalla de bandas a capella? Pues algo parecido, aunque la finalidad de aquel "Candle light singing" era conocernos aún más y compartir mucha música juntos.

Jueves 10. El Coro de Jóvenes de Madrid viaja en el tiempo a través de la música

11am. No todos los días se canta en el Basel Musical Theater, pero nosotros tuvimos la suerte de representar a Madrid en el concierto "Matinee de coros regionales" con cuatro obras muy conocidas en el mundo coral "Media Vita", "Viva la vida", "Segalariak" y "De ronda por Aragón". También pudimos escuchar el repertorio del resto de coros y cantar todos juntos la canción del festival "music is everywhere". Es war unglaublich!

5pm. Esa misma tarde dimos un "un salto en el tiempo musical" en el concierto Gaude! Plaude! que se celebró en Mariastein Klosterkirche. Comenzamos con una obra en común con los otros dos coros participantes, "Baselbielt", pero con un toque diferente que permitió crear una atmósfera perfecta. Aquella tarde interpretamos "Tykus tykus", "Ave Regina Caelorum", "Soneto de la noche" y "We beheld once again the stars".

7pm. El día tan ajetreado merecía una recompensa y después del concierto tooooodos los coros participantes y las familias que acogían a los cantantes disfrutamos de una cena, seguramente una de las mayores cenas celebradas en el mundo, ¡con conciertos y muestras de música y baile incluidas! Por si algún día vais, tomad nota de Grün 80 Restaurant; es un parque espectacular lleno de lagunas, ¡y con parque de dinosaurios!

Viernes 11. Día de turismo

12pm. La agenda coral iba siendo menos apretada, ya estábamos en el ecuador del festival, aunque los conciertos seguían a la orden del día. Aquella mañana cantamos en Leonhardskirche junto a Jugendchor jutz.ch (Suecia) y Kinderchor Cantemus (Hungría) e interpretamos "Shenandoah", "Libera me", "No me cierres los ojos", "De ronda por Aragón" y "My soul's been anchored".

1pm. Tiempo libre. Después de comer una vez más en Uni Mensa pudimos aprovechar nuestro tiempo libre para hacer turismo por la ciudad (y alguna que otra foto también, ¡ya sabéis lo mucho que nos gusta!). ¿Os acordáis de lo que os decíamos de nuestras primeras impresiones sobre Basilea? Pues la película no acababa: las tiendas, rincones y vistas de la ciudad eran mágicas adonde quiera que fuéramos.

6pm. A las 8pm teníamos el "Concierto Multimondo" en Kath Kirche, así que nos pusimos pronto en marcha hacia Gelterkinden, donde se celebraba el concierto, desde Bahnhof sbb. Los coros con los que participamos fueron Choer d'Enfants Sotto Voce (Francia) y Knaben und Mannerchor der Swerdlowsk Kinderphilharmonie (Rusia). Esa tarde del viernes interpretamos "Viva la vida", "O voso galo comadre", "Let my love be heard", "El vito", "Lacrimosa" y "De ronda por Aragón".

Sábado 12. La música traspasa fronteras y fluye por todos los rincones

2 a 4pm. ¿Os imagináis conocer una ciudad desde distintos escenarios en varios lugares? Nosotros tampoco, pero eso fue lo que hicimos desde bien temprano en la tarde del sábado y, la verdad sea dicha, ¡nos lo pasamos en grande! No sólo conocimos lugares tan representativos de la ciudad como el Rathaushof o el Barfusserplatz, sino a su gente, con la que reímos, bailamos y cantamos a través de nuestra música. En cierto modo nos recordó a nuestros ya conocidos "Conciertos por los mercados de Madrid", así que os podéis hacer una idea de lo bien que nos lo pasamos...

4.30pm. De las calles a la Catedral de Münster. ¡Vaya cambio! Pero qué fortuna la nuestra poder cantar en la misa vespertina en un lugar tan emblemático como aquel. Por supuesto, el repertorio que llevamos era el ideal para la ocasión, cantamos: "Media vita", "Ehre sei Gott in der höhe", "Os justi" y "The conversion of Saul".

5.15pm. ¡Y de nuevo a la calle! Normalmente, con ciertas canciones que interpretamos en los conciertos que hacemos, el público está sentado y el coro se mueve alrededor. Esta vez se dio la vuelta a la tortilla en el concierto "Parade a l'envers", que recorría metros y metros y metros y metros de calles desde Leonhardskirche hasta Petersplatz. Los coros nos dispusimos en las calles a ambos lados y cantábamos canciones de nuestro repertorio más conocido mientras la gente caminaba en el pasillo que dejábamos de los coros, hasta que pasaban todos, entonces el último coro iba recogiendo a los demás. Por así decirlo, como el juego de la serpiente. Eso era una fiesta y lo demás... Lo mejor de aquello fue la unión musical y la atmósfera de "buen rollo" que se creó. Tanto, que todos los coros tomamos por himno una canción de Drakenbergs Choir: "Shosholoza". ¡Que locura de día!

Domingo 13. "Drum heimer au kei Land so lieb wie euses Baselbiet"

9.45am. Se acercaba el final del sueño tan bonito que habíamos pasado estos días con el “Schulsskonzert” en Musical Theater, donde todos los coros, público, personalidades del mundo político y de la música nos reunimos, no para decir adiós, sino hasta pronto, y no lo podíamos expresar mejor que cantando.

Antes de entrar, nos despedimos de nuestras familias que tan bien nos habían tratado desde que habíamos llegado a Basilea. Se veían muchas lágrimas, todas de alegría, y es que lo más bonito de cantar no es la música en sí, sino las oportunidades que brinda de conocer a gente taaaaaan hospitalaria, familiar, atenta y simpática.

 

7.15pm. Bis bald, Baselbiet! La marea de jóvenes de color azul que cinco días atrás llevábamos unas maletas cargadas de sueños e ilusión, regresábamos con ellas cargadas de experiencias y recuerdos inmejorables... Sólo nos cabía decir:

¡Gracias por tanto, Basilea!