“¡Cantad, coros del mundo!Para que vuestra voz llueva manantiales…”

Son las 8 de la mañana. Una marea de camisetas azules colorea el parking del Estadio Santiago Bernabéu. Las familias, cuyo compromiso ha sido imprescindible para que esto salga adelante, despiden a sus hijos/as entre besos y abrazos. Maletas y bolsas se amontonan esperando ser metidas en la bodega del autobús de dos plantas que está aparcado. ¿Qué es lo que está sucediendo? Que el Coro de Jóvenes de Madrid se dispone a comenzar su gira por Europa: Barcelona, Milán, Liubliana, Pècs, Budapest y Venecia son las ciudades en las que han resonado nuestras voces durante estos 15 días y en las que hemos disfrutado cantando.

La primera parada que realizamos nos resultó familiar, Barcelona. Una vez más, como ya sucedió el año pasado, nos recibió la Federació Catalana de Entitats Corals y su presidenta, Montserrat Cadavall, a la que estaremos eternamente agradecidos por su cercanía. Esta vez para participar en el 50 Festival de Cant Coral donde tuvimos el privilegio de compartir concierto con el Café Chorale de Costa Rica, el cual nos acercó a la música latinoamericana de primera mano.

La segunda etapa, cerca de 1000 km, la llevamos a cabo dormidos en el autobús que ha acabado siendo nuestro hogar durante gran parte del viaje.  Finalmente llegamos a Milán nada más y nada menos que para cantar en la Expo Universal invitados por el Pabellón de España. Ha sido una oportunidad increíble haber podido llegar a este espacio de visibilidad mundial. El grupo tuvo acceso a cientos de pabellones de países de los 5 continentes donde cada uno de ellos trataba de reflejar sus peculiaridades y responder a la temática propuesta para este año, “Nutrir el planeta, energía para la vida”. El concierto, a las puertas del pabellón, tuvo una acogida muy buena entre los visitantes que se amontonaron en torno a nosotros para escucharnos. Nuestro segundo día en Milán nos permitió visitar con más calma la exposición durante toda la mañana y por la tarde conocer el centro y poder cantar frente al Duomo y otros espacios emblemáticos.

Ya por la noche, abandonamos Milán con la vista puesta en un país de los Balcanes, Eslovenia, que nos ha dado a referentes del mundo coral como Urša Lah, con la que trabajamos el verano pasado, o Karmina Šilec, a la que conoceríamos unos días después. Al llegar a Liubliana, la capital, nos dio tiempo a descansar y visitar esta preciosa ciudad. Ya por la tarde, nos trasladamos a Postjona. Los organizadores y autoridades que nos recibían mostraron una gran hospitalidad invitándonos a visitar las espectaculares y enormes cuevas de esta localidad y a comer. Tras esto, cantamos en el XVII Mednorondi Glasbeni Festival Mladih en el Conservatorio Superior de la ciudad. Sin embargo, no solo los vecinos pudieron disfrutar del concierto sino que todo el país lo hará gracias a que la Radio Nacional Eslovena lo emitirá en los próximos meses.

Con 2500 kilómetros a nuestras espaldas, unas experiencias inolvidables y tres conciertos con un público increíble, llegamos a Pècs. Esta ciudad de Hungría ha acogido al XIX Europa Cantat 2015 del 24 de Julio al 2 de Agosto. Sin duda alguna, es uno de los festivales de coros más importante del mundo. Cientos de coros, miles de cantantes, 50 talleres con directores increíbles… Esto y mucho más es lo que pudimos disfrutar durante esos días. Pècs era muy amable y nos hicimos fácilmente a madrugar para ir a los talleres, a cantidad de gente yendo con acreditaciones de un lado a otro, a comidas para cientos de personas, a nuestros siempre emotivos conciertos, a los “Open Singing” que llenaban la plaza principal todas las noches… En definitiva: música en estado puro por todas partes.

Tuvimos la oportunidad de realizar un concierto conjunto con el Coro de Niños Cantores de Hong Kong el 27 de Julio. Esta agrupación demostró tener una grandísima calidad y solvencia que nos puso el listón muy alto. Sin embargo, nuestro coro, lejos de dejar indiferente al público, fue capaz de transmitirle la fuerza del lenguaje de la música. Al día siguiente, 28 de Julio, tuvo lugar nuestro segundo concierto en el marco del festival. Esta vez el escenario era bien distinto ya que se realizaba en una pequeña población llamada Boly con un coro que interpretaba música folclórica húngara. Así mismo el público era fundamentalmente local y quedó entusiasmado con nuestras canciones. El 29 de Julio visitamos y cantamos en la ciudad de Budapest. Experiencia que sin duda alguna se ha quedado grabada en nosotros. El coro generó gran expectación entre los organizadores y asistentes al Europa Cantat, de tal manera que el director del festival decidió invitar al coro a un concierto extraordinario.

A parte de acercar nuestro repertorio a los asistentes al festival, también disfrutamos de dos talleres: el de las Mysteries, dirigido por Basilio Astúlez, solo para voces blancas y el Choregie, conducido por Karmina Šilec. Ambos talleres suponían una inmersión en una concepción amplia de la música coral, incorporando numerosos elementos del teatro. Tras una intensa preparación diaria, donde el coro se pudo impregnar y conocer a fondo la forma de trabajo de ambos directores, se presentaron los espectáculos finales. Las Mysteries nos trajeron la magia oscura de las brujas, monstruos y demás criaturas de la noche con un variado repertorio mientras que Choregie trató de contestar a la pregunta “What about us?” viajando por la música étnica de cantidad de culturas. Ambos espectáculos tuvieron una buenísima acogida de tal manera que las Mysteries fueron invitadas para participar en la ceremonia de clausura del festival interpretando un fragmento de su obra.

Una vez finalizado el festival, se emprendió la etapa final rumbo a Venecia donde se haría el concierto de clausura de la gira y de la temporada. Allí fuimos acogidos en la isla de Giudecca, donde hay una intensa vida vecinal. De hecho, fueron estos quienes organizaron con mucho cariño nuestro concierto. En el patio del Convento San Cosma e Damiano con una tenue iluminación y unos asistentes entregados, llevamos a cabo el cierre de nuestro viaje con una intensa emoción que se palpaba en el ambiente. Al día siguiente pudimos conocer y cantar en el casco histórico de Venecia.

Llegamos a Madrid. Son las 3 de la mañana. Camisetas azules. Macutos y bolsos… y una vez más la sensación de haber vivido una experiencia muy importante para nuestras vidas.

“Para que todos seamos hermanos y hermanas.

Para que este planeta se alegre con nuestras voces.”